Por el licenciado Esteban Tancoff

     La ironía administrada en dosis homeopáticas no daña, al contrario es un antídoto eficaz contra la impotencia, sobre todo en los jóvenes, porque aquellos que ya dejaron de serlo son mas espectadores que autores de la vida social, incluida la política. Ser espectadores tiene ciertas ventajas, entre ellas las de contemplar un paisaje más amplio sin el acoso de la inmediatez, es estar en el presente inmerso en el pasado.

     La política primero se expone y luego, si las circunstancias lo permite se impone, sin estos pasos difícilmente puede haber eficacia en la gestión, sin apelar al refrán “nadie esta obligado a lo imposible”, entonces nos preguntamos, porque no se expone la política? Porque se omite este paso fundamental?.

No hay espacio para la exposición, los medios y la profesión periodística aplauden la “retorica” y así solo en la superficie la democracia intercambia argumentos y contraargumentos. En el fondo es un enfrentamiento emocional constante de envenenamiento y destrucción del juicio público, al que deberían respetar tanto la política como el periodismo, no hablo de las personas sino  del sistema en el que ejercen sus habilidades.

   La profesión periodística parece no entender que la frase “la prensa miente” no es una señal partidaria sino la expresión de un sistema que ejerce la violencia del silencio frente a las necesidades de la población que tiene el derecho a una justicia distributiva que nunca llega y nunca llegará si continuamos una discusión entre pasado y presente que nos lleva a perder el futuro.

   A quien votar….de los mas de 200 países que utilizan el voto para elegir a sus mandatarios solo 27 tienen voto obligatorio y   11 de ellos son latinoamericanos, Argentina encabeza la lista, votar es una exigencia  cuyo no cumplimiento acarrea sanciones, afortunadamente el gobierno no manipula el resultado electoral, como si sucede en otros países, el problema es que no existen test de personalidad y certificados de salud mental para los candidatos (un negocio rentable para los psicólogos), entonces se abre un campo fértil para que los politólogos creen una carrera conjunta con la psicología infantil., no lo digo sin ironía, pero como se explica las campañas del: “si..si”  “el yo elijo” o el revoleo de caramelos y juguetes con “melenas desordenadas” que impulsan a una nueva “Cruzada de los niños” a la tierra prometida.

   Afortunadamente allí donde el placer en la política se reduce a la ambición de los dominantes, produce una resistencia vital de los ciudadanos, y los trabajadores sabrán encontrar un modelo de participación que les permita ser productivo y creativo a la vez rompiendo el muro infranqueable del alienante trabajo industrial a sueldo….Finalmente si esta vedado el espacio para discutir ideas de los candidatos votemos por su fisonomía que según Aristoteles es el estudio de aquellos signos corporales permanentes que indican las condiciones del alma.

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