En comparación con 2019, durante 2020 se vendieron 187.009 unidades más de Clonazepam (+3,93%) y 286.801 unidades más de Alprazolam (+6,31%).

Estos porcentajes triplican y quintuplican respectivamente el promedio general de incremento de unidades dispensadas de medicamentos, registrado el año pasado (+ 1,36%).

Los datos consignados forman parte del informe realizado por el Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos en base a distintos indicadores, entre los que se destacan los relevamientos publicados por la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA).

“Es indispensable adoptar políticas públicas enfocadas en el uso racional de los medicamentos, entendida como condición por la cual las y los pacientes reciben la medicación adecuada a sus necesidades clínicas, en las dosis correspondientes a sus requisitos individuales.

Debemos evitar la automedicación, requerir siempre la atención profesional y tener presente que estos fármacos pueden generar adicciones.”, explicó Martello.Por su parte, Esteban Wood, especialista en políticas públicas sobre drogas, opinó que "los datos ponen en evidencia varias aristas.

Por un lado, la facilidad de acceso a medicamentos que deberían estar sujetos a estricto control. También la automedicación y la medicalización de la vida cotidiana, como consecuencia del punto anterior. Y, por otra parte, el factor estímulo que representan las publicidades de medicamentos y la construcción de ese ideal de no sentir dolor ni malestar alguno, sólo por comprar tal o cual medicamento".

Asimismo, otro relevamiento difundido por la COFA, mencionado en el informe de la Defensoría, que abarca específicamente los medicamentos que actúan sobre el Sistema Nervioso Central (no incluye nombres comerciales), muestra un crecimiento promedio de 6,50% en 2020: el mercado de este grupo se extendió en 6.990.573 unidades. Ahora bien, entre los aumentos más significativos, por encima del promedio, se destacan los neurotónicos (10,04%); los hiptónicos y sedantes (9,18%), y los antipsicóticos (8,59%).

El abuso o el uso incorrecto de psicofármacos puede provocar una sobredosis o la muerte, especialmente cuando se combinan con otros medicamentos, como analgésicos opioides, alcohol o drogas ilícitas.

Fuente: Defensoría del Pueblo