Tiene una de las terapias intensivas más grandes de la Provincia, pero el 80% de sus 58 plazas ya están ocupadas y 30 necesitan asistencia.

El impacto del coronavirus en La Plata se ve en el nivel de ocupación de camas en el servicio de terapia intensiva del Hospital Italiano. Es uno de los más importantes de toda la provincia con 58 lugares. El 80% está ocupado y la mitad corresponden a pacientes infectados de coronavirus.

Así lo informó el director de ese centro asistencial, Roberto Martínez, en declaraciones radiales. Dijo que lo más preocupante es el nivel de requerimiento del uso de respiradores por casos graves. Los números son claros: el hospital tiene 40 equipos de asistencia respiratoria para esas 58 camas y actualmente hay 30 que están en uso. Esto representa el 60% del total de internados en esa área.

Esta situación se replica en todos los hospitales públicos de la ciudad. Se encuentran al borde de su capacidad y con su personal con un nivel de estrés que los coloca al límite.

El médico habló de los casos registrados la semana pasada y puso a la ciudad al tope de los distritos de la provincia. La semana pasada marcó un récord absoluto, con una cantidad de casos un 120% mayor que en lo peor de la primera ola.

Un buen trabajo

No obstante, Martínez se mostró esperanzado en que el sistema de salud no colapse. Lo fundamentó en el “buen trabajo” que considera se hizo desde la gestión sanitaria durante el primer año de la pandemia.

La otra variable que mencionó es la cantidad de hisopados. “Aumentó la capacidad para realizar estudios”, dijo. Y mencionó que en el hospital que dirige se realizaron 450 hisopados entre el viernes y el domingo, y que la mitad dio positivo.

Martínez precisó lo que implica sostener una terapia intensiva de las dimensiones del Hospital Italiano, tanto en infraestructura como en recursos humanos; y las complicaciones en medio de un crecimiento sostenido de casos. “Una cama con respirador y monitor implica la presencia de un terapista intensivista, cuatro enfermeros especializados para los cuatro turnos e insumos”, explicó.

Expresó además la preocupación por el desgaste del personal de salud y por el alcance que pueda tener la segunda ola. “Los casos que nosotros vemos son la punta del iceberg. A cada caso tenés que multiplicarlo por cuatro porque detrás está la familia”, explicó. Y alertó que el impacto de la circulación de gente durante la Semana Santa se va a notar en las estadísticas dentro de 15 días.

La dinámica de trabajo volvió a cambiar en las últimas horas. “Ya pensamos en reprogramar cirugías que no son urgentes. Las operaciones que requieren una cama de terapia se reprograma. Hoy la importancia son los pacientes graves de coronavirus”, dijo el profesional y advirtió que empezaron los problemas para conseguir los insumos porque “otra vez todo el mundo salió a comprar”.