En la provincia de Buenos Aires se dispararon las alarmas sanitarias frente al deceso de dos hombres que se convirtieron en las primeras víctimas fatales del coronavirus (Covid-19) en el barrio Villa Azul, ubicado entre los municipios bonaerenses de Quilmes y Avellaneda.

En ese conglomerado pobre hasta el momento se registraron 276 casos. El barrio se encuentra cercado desde el 24 de mayo como consecuencia de la “explosión” de casos positivos en el barrio.

Fuentes del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires confirmaron a NA los fallecimientos de los dos pacientes: se trata de un hombre de 69 años con hipertensión y diabetes, que estaba en el Hospital Fiorito de Avellaneda, y de otro de 77, que padecía hepatopatía crónica y se encontraba internado en el Hospital Iriarte, de Quilmes.

El último parte oficial dio cuenta de 424 casos confirmados de coronavirus en Avellaneda, 171 en estudio y ocho personas fallecidas. En tanto que Quilmes, también oficialmente comunicó 661 positivos y 6 víctimas fatales.

En Villa Azul viven aproximadamente 4.000 personas y aunque no se sabe dónde comenzó la transmisión del virus, se cree que el foco se dio en una canchita de fútbol ubicada en la zona del barrio conocida como “La Toma”, del lado de Quilmes (en referencia a un sector de viviendas sin terminar), el sector más vulnerado de todo el barrio.

Muchos vecinos coinciden en que ahí comenzó todo. “Se contagiaron todos ahí, no respetaron nada. Hacían campeonatos hasta las seis de la mañana. No respetaron nada y son hijos del rigor”, dijo a ese medio a fines de mayo Marcos Ruben Bonda, un hombre de 65 años, para quien “la construcción de esa cancha fue una maldición”.

Tras detectar los primeros 53 casos en Villa Azul, el gobierno provincial decidió “aislar” el barrio y hacer testeos masivos. Los pacientes leves fueron derivados a la Universidad de Quilmes y los más graves a diversos hospitales de la zona.

Otra alerta roja se encendió en las últimas horas en el barrio José Luis Cabezas situado entre Ensenada y Berisso en la periferia de La Plata. Es que allí se detectaron  39 casos de coronavirus y hay otros 50 sospechosos por analizar.

A raíz de esto, se dispuso un operativo de aislamiento total en este barrio vulnerable que será igual al de Villa Azul aunque la cantidad de personas que quedarán completamente encerradas por un cordón sanitario es menor.

Se trata de unas 250 personas que viven en ese lugar que tiene unos 1.200 habitantes. Pero la totalidad de esta villa miseria del conurbano bonaerense seguirá bajo una estricta vigilancia sanitaria y se implementará un sistema de ingresos controlados muy estrictos.

El viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, junto con el ministro de Desarrollo Social, Andrés Larroque, y los intendentes de Berisso, Fabián Cagliardi y de Ensenada, Mario Secco, recorrieron la zona del barrio José Luis Cabezas y tras analizar los casos de contagio comunitario en aumento definieron con el aval de Kicillof cercar el lugar.