Más de 800 mil dosis del componente 1 de la vacuna Sputnik V llegaron este jueves al país. Con esa entrega, la Argentina contará con 18.450.150 dosis recibidas desde que comenzó la pandemia de coronavirus.

Desde el gobierno nacional destacaron que con esa entrega, el país recibió esta semana unas 2.996.750 dosis. Esto claramente refleja una aceleración en el proceso de adquisición de vacunas. Además de las Sputnik, ya arribaron esta semana unas 2.148.600 dosis de la vacuna de AstraZeneca.

Las dosis de Covax

En tanto Estados Unidos anunció cómo distribuirá las vacunas que no utiliza para su campaña de inmunización. Destacó que entregará 6 millones de dosis al mecanismo Covax para distribuir en al menos 12 países de América Latina, entre ellos la Argentina.

Tras meses de promesas, el Gobierno de Joe Biden informó que distribuirá en el mundo 80 millones de dosis para finales de este mes. Son las que se producen en su país y que no utiliza para la inmunización interna; al contar con cerca de 300 millones de dosis administradas.

Cómo se distribuirán las vacunas

La primera entrega será de 25 millones de dosis, 19 millones a través del Covax. De ellos, 6 millones se destinarán al menos a 12 países de América Latina: Argentina, Brasil Colombia; Costa Rica, Perú, Ecuador, Paraguay, Bolivia, Guatemala, El Salvador, Honduras, Panamá, Haití y República Dominicana. Quedó abierta la puerta para sumar a más estados caribeños.

“Estoy agradecido por el anuncio del presidente de Estados Unidos de compartir un lote inicial de 19 millones de dosis a través del Covax para proteger a los que están en mayor riesgo y para alentar a otros a hacer lo mismo”, celebró en su cuenta de Twitter el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Desde el inicio de su campaña de vacunación, Estados Unidos priorizó a su propia población al utilizar de forma masiva los fármacos que producen sus laboratorios Pfizer (junto al alemán BioNtech), Moderna y Johnson & Johnson (en conjunto con el belga Janssen) sin permitir la exportación.

Por el contrario, Rusia, China e India donaron o exportaron los fármacos fabricados localmente en paralelo al avance de la inmunización de sus habitantes. Lo mismo hizo la Unión Europea, aunque con más restricciones.