El gobernador bonaerense recibirá a los jefes comunales del Conurbano y del interior bonaerense en medio del amesetamiento de los contagios.

Aunque se prevé que para la próxima etapa de aislamiento por la pandemia que regirá desde el domingo no se anuncien grandes cambios; el Gobierno bonaerense planea recorrer un camino hacia la “nueva normalidad” en los próximos 15 o 20 días.

Para esto, el gobernador Axel Kicillof convocó para este miércoles a los intendentes del Conurbano y del interior. También al comité de expertos que lo asesora para comenzar a delinear futuras flexibilizaciones.

Esperanzados con el amesetamiento de los contagios en el AMBA, la idea que manejan en La Plata es ingresar a un proceso de distanciamiento social; y apertura de actividades comerciales y sociales manteniendo los cuidados bajo estrictos protocolos.

Las aperturas

“Esta semana puede haber algunas aperturas puntuales, pero seguiremos en el aislamiento social, preventivo y obligatorio. De consolidarse la tendencia que venimos observando, podemos apuntar a mayores flexibilizaciones”, explicaron desde Casa de Gobierno.

Según fuentes de gobernación, las actividades que se permitirán aún no están definidas y todo dependerá de la curva de contagios que se registren. Todo esto, será conversado mañana con los jefes comunales para evaluar junto a ellos las distintas realidades del territorio bonaerense

Sin embargo, este mañana Kicillof dejó claro que “este año va a terminar cuando le encontremos la vuelta al coronavirus; cuando podamos vacunar a los bonaerenses y podamos salir del infierno de enfermedad y muerte que trajo”. Lo dijo durante la firma de convenios del Fondo de Infraestructura Municipal.

“No está escrito el manual del coronavirus. Pero desde el Gobierno reaccionamos con mucha responsabilidad histórica a pesar de las circunstancia que nos tocó vivir”, resaltó. Y agregó: “Estamos encontrando el punto justo entre flexibilidad y normas”.

La Provincia tenía el mes deseptiembre agendado desde hace tiempo como el posible punto de inflexión para que la curva de contagios comience a descender; y los bonaerenses desanden, con lentitud, el camino hacia una vida protocolizada pero sin tantas restricciones como las del último medio año.

En este sentido, se expresó también el jefe de Gabinete bonaerense, Carlos Bianco. Adelantó que entre hoy y mañana se evaluará alguna “habilitación adicional” en las actividades de la provincia; como la vinculada a las veredas de los bares o restaurantes.

“Para el total de la provincia, incluso con un aumento en el interior, en las últimas dos semanas bajó la cantidad de casos”, dijo. Al tiempo que aclaró que “la última vez que se relajó la situación, aumentó la circulación y volvió a crecer la curva”.

Asimismo, Bianco planteó que “hay que ser muy cuidadosos y calibrar de manera muy fina la apertura de las actividades. Para que no se desmadre la circulación y podamos establecer un sendero de decrecimiento que se mantenga estable en el tiempo”.

Lo cierto es que la meseta de contagios que desde hace tres semanas marcan en el gobierno porteño; ahora también la están divisando en la provincia de Buenos Aires. Sobre todo en el conurbano, donde estuvo la mayor cantidad de casos.

En este marco, Bianco adelantó que se está evaluando la posibilidad de abrir los bares al aire libre con pocas mesas. “No hay decisión tomada. Lo que nosotros queremos asegurar es que sigan cayendo los casos. Lo que no tenemos es que apresurarnos porque aún tenemos una cantidad de contagios importantes”, advirtió.

“Hacer alguna habilitación o excepción adicional sobre el margen va a depender del análisis más fino que se haga hoy y mañana de los casos. No vamos a cambiar radicalmente lo que venimos haciendo. Es la única manera de contener, en la medida de lo posible, los contagios”, concluyó el jefe de Gabinete.