Según trascendió, incluiría 14 futbolistas y cinco integrantes del cuerpo técnico, dentro de la burbuja que había montado en la localidad bonaerense de Ezeiza.

Antes esta situación, el club resolvió suspender los entrenamientos por 72 horas, a dos semanas del reinicio de la Copa Libertadores.

En un comunicado oficial, en el que no oficializó la cantidad de personas afectadas, el club “Xeneize” detalló que “a excepción de un jugador, se pudo identificar previo a la aparición de síntomas a aquellos que dieron positivo”.

“Al día de la fecha están aislados en la concentración, bajo estricta supervisión médica, kinésica, nutricional y psicológica.

El estado de salud es excelente en todos los casos, esperando los tiempos sanitarios y médicos para el pronto retorno a la actividad”, remarcó.

Por este “brote”, tal como lo calificó el club, el entrenador Miguel Angel Russo fue enviado a su casa, ya que tiene 64 años, se recuperó de un cáncer hace poco tiempo y forma parte del grupo de riesgo.

“Por estos motivos, y para extremar las medidas de seguridad sanitaria, se aísla en sus respectivas habitaciones a toda la delegación, y se suspenden los entrenamientos por 72 horas, tras lo cual se realizarán nuevos tests PCR”, agregó el comunicado sobre los pasos a seguir.

El “Xeneize”, que obtuvo un triunfo y un empate en el Grupo H de la Libertadores, tiene previsto su reestreno para el jueves 17 a las 21:00 como visitante de Libertad de Paraguay, con el entrenador Ramón Díaz en el banco de suplentes.

Los dirigidos por Miguel Angel Russo, campeones de la última Superliga, viajarán después a Colombia para chocar ante Independiente Medellín (24/09), y esperarán en la “Bombonera” por los cruces con Libertad (29/9) y Caracas de Venezuela (22/10), en busca de la segunda fase de su principal objetivo deportivo.