El Partido Justicialista cuestionó el proyecto de reforma laboral que el Gobierno enviará al Congreso durante las sesiones extraordinarias. En un comunicado difundido tras la reunión de la Secretaría de Nuevas Relaciones Laborales, el PJ aseguró que la iniciativa “forma parte del pliego de condiciones del FMI” y representa la continuidad del “plan de flexibilización laboral escondido en la Ley Bases”, diseñado para profundizar la “sumisión a recetas extranjeras que ya han fracasado”.

La fuerza, encabezada por Cristina Fernández de Kirchner, señaló que “los peronistas no nos oponemos a una reforma”, sino a una “precarización laboral disfrazada” bajo ese nombre. Frente a la propuesta oficial, plantearon la necesidad de “un Estado que marque el rumbo y no legalice abusos”, y rechazaron que Argentina se convierta en “el laboratorio de precarización del FMI”.

El comunicado también aporta datos sobre la crisis del empleo. Desde fines de 2023, más de 19.000 empresas cerraron -casi una treintena por día- y se destruyeron más de 276.000 puestos registrados, lo que implica la pérdida de más de 430 empleos por jornada. “No se trata de un hecho aislado, sino de un ataque directo al corazón productivo nacional”, alertaron.

Por último, el partido remarcó que sus principales objetivos son recomponer los salarios, acortar la jornada laboral para recuperar tiempo de vida y avanzar en reformas que amplíen derechos y actualicen los regímenes de trabajo. Apostaron, en ese sentido, a “una modernización que no implique precarizar, sino mejorar las condiciones de vida”, y recordaron que “la productividad no se construye con trabajadores amenazados con el despido, sino con personas formadas, protegidas y con capacidad de planificar su futuro”.

Fuente: Pagina 12