Así lo advirtieron los expendedores de combustibles, para quienes los precios de las naftas “están atrasados” y deberían aumentar entre un 6 y 7% el mes que viene.

Lo adelantó el gerente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (CECHA), Guillermo Lego, tras la decisión de YPF de aumentar, desde este lunes, los precios de los combustibles.

“Faltan aumentos de acá a fin de año. De mantenerse estables las cosas, en términos generales deberíamos subir un 6 ó 7%, pero no va a suceder esto. Posiblemente en diciembre haya un aumento similar a éste y no sé si habrá un retoque impositivo”, sostuvo el dirigente.

Entre las causas mencionó que “las empresas han firmado acuerdos salariales, con lo cual también se incrementó el costo laboral”. Además, recordó que “en promedio, el país está vendiendo un 65% de lo que se vendía normalmente” antes de la pandemia.

YPF aplicó ya cuatro subas consecutivas desde agosto, con un acumulado del 19%, por encima de la inflación de ese período. Con el nuevo incremento, el litro de nafta súper pasó a costar $63,60 y la premium, $73,40.


En tanto, el gasoil se fue a $59,40, de los $57,75 que costaba hasta el domingo, mientras que el gasoil “premium” subió de $67,56 a $69,50, en todos los casos, en las estaciones de servicio de la Ciudad de Buenos Aires.
Ahora, Raizen, Axion y Puma ajustarían los valores entre este lunes y el martes.