Así lo sostuvo Analía Barone en su columna habitual en #BienestaryOtrasYerbas con Carlos Fernández por la 97.7.

La columnista recordó que “deportes adaptados son los que se han reducido a su mínima expresión para mantener la esencia y que los practiquen personas con algún tipo de discapacidad. Como el tenis que se puede jugar en silla de ruedas. La única diferencia es que en el adaptado se permite el doble pique de pelota”.

En cambio, aclaró, “los deportes inclusivos son los de acceso universal. Los pueden practicar deportistas con y sin discapacidad. Por ejemplo los Murciélagos en el fútbol ciego”.

Analía destacó que el handball adaptado “ya tiene 12 años de práctica en el país y de a poco fue tomando notoriedad. Los pioneros comenzaron en Almirante Brown. Hoy hay 10 equipos y un promedio de 100 jugadores”.

Sin embargo, y a pesar de que tiene grandes chances de entrar en los Juegos Paralímpicos en un futuro cercano, reclamó que aún se espera el reconocimiento. Porque por ahora para competir afuera tienen que asumir todos los gastos. “Están representando al país, como cualquier otro deportista”, remarcó.

Agregó que “las sillas de ruedas deportivas tienen un costo muy elevado. Por eso si no cuentan con apoyo quedan afuera de la posibilidad de acceder a estas prácticas.” Y por si fuera poco, remató contando que “no encontré nada sobre el handball adaptado en la página oficial de Handball Argentina”.

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