La ley de parto respetado se sancionó en 2004. Sin embargo, su aplicación todavía está en proceso. Por eso es indispensable la formación de los profesionales con ese enfoque, tarea que coordina Ignacio Asprea desde el Hospital El Cruce para toda la red.
El médico explicó en #EntreAmigos que “en el HEC estoy a cargo de la capacitación de toda la red, son unos 12 hospitales. Se encara el tema con los residentes de forma transversal, para originar el cambio desde la formación”.
SE TRATA DE LA LEY 25929, PROMULGADA HACE VARIOS AÑOS, PERO “HA COSTADO MUCHO SU IMPLEMENTACIÓN. HABLA DEL DERECHO DE LAS PERSONAS GESTANTES DESDE EL INICIO DE LA GESTACIÓN, QUE PERMITE LLEGAR AL TÉRMINO DE MANERA SALUDABLE. TAMBIÉN DURANTE LA INTERNACIÓN Y EL NACIMIENTO”, DETALLÓ.
El profesional señaló que “los servicios de obstetricia y ginecología están atravesados por varias temáticas que tienen que ver con los derechos sexuales y reproductivos. Intentamos que los efectores de las distintas jurisdicciones cambien el modelo de atención. La violencia obstétrica es justamente la falta de respeto de estos derechos”.
¿Qué es el parto respetado?
Se trata de que “la persona gestante tiene que estar informada de los tratamientos y los estudios, en un marco de respeto, donde la terminología tiene que ser entendida. También dar un espacio para las preguntas, brindar apoyo y contención emocional durante el parto y el puerperio. Garantizar el acompañante que la persona elija”, enumeró Asprea.
“TAMBIÉN TIENE QUE VER CON UN CAMBIO DE LAS PRÁCTICAS, ES DECIR, NO HACER INTERVENCIONES QUE ESTÉN DE MÁS. COMO LA EPISIOTOMÍA RUTINARIA O LAS INDUCCIONES. HAY QUE INTENTAR RESPETAR LOS TIEMPOS, SIEMPRE EN EL CONTEXTO DE LA SEGURIDAD EN BASE A LA EVIDENCIA CIENTÍFICA”.
En ese sentido expresó que “a veces las cesáreas son necesarias para evitar la morbilidad materna o fetal”. Pero básicamente “hay que contemplar los deseos acerca del modo de parir y la posición”. Además, “la persona está en una situación de exposición, necesita una contención emocional adecuada, que se sienta confortable, acompañada. Hay que respetar su intimidad”.
Por todo es es que “estamos enfocados en que las maternidades sean seguras, centradas en la familia y respetuosas del derecho. Tenemos que hacerlas cada vez más amigables, con una participación activa de la comunidad” finalizó.









