Editorial Daniel González|La crisis de Fate no es una anécdota ni un caso aislado; es la punta del iceberg de una reconfiguración industrial que plantea preguntas incómodas sobre el modelo productivo que está emergiendo.

Los datos macroeconómicos comienzan a tenerer un correlato con la realidad que describen algunos de los los especialistas. No es solo una empresa, es un entramado que cruje. Según un relevamiento de Analytica, entre noviembre de 2023 y octubre de 2025 cerraron 2380 empresas manufactureras . La industria perdió 65.000 puestos de trabajo en los últimos dos años, según la UIA .

El caso de Pauny en Las Varillas (Córdoba) es paradigmático. A diez cuadras de su planta, una ensambladora comenzó a montar tractores importados de la India. La empresa enfrenta suspensiones y ajustes salariales, y su supervivencia depende de lo que ocurra en la próxima ExpoAgro . Es la misma lógica que golpea a Fate: el producto importado compite en el mismo territorio, con costos que la producción local no puede igualar.

La caída del salario por el techo a las paritarias se refleja en un dato que es relevante y continúa durante este año: entre 2023 y 2025, el precio de los neumáticos en dólares cayó 38,3%, y su valor real en pesos se contrajo 42,6% . Esa baja de precios, que el Gobierno celebra como un éxito antiinflacionario, tiene un correlato directo en los ingresos de las empresas y los trabajadores del sector. La capacidad instalada en caucho y plástico llegó a 33,4% en diciembre, y la producción de neumáticos cayó 53,3% desde fines de 2024. Es la apuesta del gobierno para 2027, caída de precios y por ende mejora del poder adquisitivo. Pero si no levanta la productividad con puestos de trabajo, los argentinos van calléndose  a la línea de pobreza e indigencia. Sin trabajo no hay sueño ni reelección posible. 

 El factor China: socio y competidor

Aquí entra el punto un punto central a plantearse sobre las "medidas simétricas". La relación con China es el ejemplo más claro de esta asimetría. Mientras el canciller Pablo Quirno negocia en Múnich la ampliación de exportaciones argentinas y promociona el RIGI , en el plano interno el impacto de la apertura se siente con crudeza.

Un dato concreto: las importaciones de neumáticos crecieron 34% entre 2023 y 2025 . Y no se trata solo de volumen, sino de precios, donde no podemos ser ingenuos, toda potencia subsidian sus productos en origen para romper mercado. En el sector textil, por ejemplo, la ropa se abarató 32,7% en términos reales . El consumidor elige precio, pero ese precio no refleja una competencia justa, sino una asimetría estructural: costos laborales, impositivos y energéticos que la industria local no puede equiparar. 

La paradoja es que mientras algunos sectores se contraen, el Gobierno negocia mejores condiciones para otros. El nuevo esquema de cuotas de carne con China (TRQ) mejora la participación argentina frente a Brasil, pero Goldman Sachs advierte que el exceso de oferta global podría presionar los precios a la baja . El mismo país que abre su mercado para la carne, inunda el nuestro con manufactura. Esa es la "simetría" que falta, siempre que vendamos productos con la mayor cantidad de valor agregado posible (mano de obra nacional).

La fractura política: Villarruel versus Milei

La defensa de la producción nacional encontró esta semana un escenario inédito. La vicepresidenta Victoria Villarruel salió a cruzar abiertamente la política de apertura de importaciones, en sintonía con su defensa de los aranceles de Trump. Dijo: "La apertura total y libre de las importaciones solo favorece la dependencia de China y profundiza las emergencias económicas y sociales" .

Es llamativo: mientras el Presidente negocia con China, su vicepresidenta advierte sobre los riesgos de esa dependencia. La fractura no es menor, porque toca el núcleo de la discusión: ¿Argentina debe resignar industria en pos de precios más bajos, o necesita defender su entramado productivo aunque eso implique costos mayores para el consumidor?

Por su parte la oposición, a través del gobernador de la provincia de Buenos Aires Axel Kicillof sostiene que la crisis industrial no es un efecto colateral, sino el resultado buscado por el gobierno nacional. En sus presentaciones públicas, especialmente en las reuniones con sectores productivos que realiza en distintos puntos de la provincia, el gobernador es taxativo: "Intentan convencer a los empresarios y comerciantes de que les va mal porque no se esfuerzan lo suficiente, pero es mentira: la caída de la actividad es el resultado de un plan deliberado para atacar a la producción, la industria y el trabajo" .

El dato que rompe la historia: crece el PBI, cae el empleo

Por otro lado tenemos caída del salario y la desocupación. Lo que está ocurriendo es incluso más preocupante. Por primera vez en décadas, la economía crece (alrededor de 4% en 2025) pero el empleo asalariado privado registrado cae. Entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 se perdieron 192.400 puestos en el sector privado formal. Si tomamos el empleo público más el privado, se perdieron casi 300.000 empleos registrados.

Los sectores que traccionan el crecimiento (minería, energía, finanzas) no generan empleo en la escala que lo destruyen la industria y la construcción. Vaca Muerta suma, pero no compensa los 60.000 puestos perdidos en industria o los 66.000 de la construcción . La economía crece, pero lo hace con menos trabajadores registrados y más precarización: el empleo no registrado subió 4,2% y el monotributo sumó 137.000 inscriptos .

Daniel Schteingart, de Fundar, define 2025 como una "anomalía histórica": crecimiento con caída del empleo asalariado privado registrado. Esa anomalía tiene nombre y apellido: apertura comercial sin políticas de acompañamiento, caída del consumo interno y competencia desleal de productos subsidiados.

¿Reforma laboral o política industrial?

Como planteo a rebatir "Deben conseguirse medidas simétricas". La reforma laboral puede ayudar en los márgenes, pero no resuelve el problema de fondo si la industria compite con productos que ingresan sin aranceles y con subsidios de origen. El caso de Fate es elocuente: desde el sector advierten que "no va a haber cambios en materia de comercio exterior. Todo lo que sea arancelamiento para productos importados está descartado" .

La pregunta que queda flotando es si el Gobierno tiene una respuesta para la industria más allá de la exposición a la competencia. O si, como parece, la apuesta es que el mercado seleccione ganadores y perdedores, asumiendo que habrá más bajas en el camino. Mientras tanto, el riesgo país sigue arriba de 500 puntos, y el dólar oficial por debajo de $1400 ayuda a contener precios, pero no reemplaza una política industrial activa.

Podemos decir que, la política económica no puede satisfacer a todos. Pero explicar por qué el sacrificio recae siempre sobre los mismos sectores (trabajadores) es, también, parte de la deuda pendiente.