El médico infectólogo Tomás Orduna, quien integra el comité asesor del Ministerio de Salud, afirmó que la Argentina atraviesa “un duro rebrote” de casos de coronavirus y dijo que “en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) hay que poner algún tipo de restricciones”.

“Estamos en un bruto rebrote”, aseveró el especialista, y sostuvo que “de seguir así, la segunda ola que esperábamos para fines de marzo o principios de abril se habría adelantado”.

En diálogo con radio El Destape, Orduna indicó que el país atraviesa “una curva en ascenso, hay que ponerle algún tipo de restricciones”.

Respecto a las aglomeraciones sociales de jóvenes que se vieron en los últimos días en la ciudad de Buenos Aires y balnearios de la Costa Atlántica, el infectólogo señaló que “hay una inconsciencia asociada a la juventud de entre los 20 a 40 años” y aseguró que “uno de cada 4 contagiados tienen entre 18 a 20 años, un 25%”.

“Espero que podamos hacer algo para que esto sea un rebrote de la primera ola y no el inicio de la segunda ola”, afirmó y agregó que “no se pueden tomar medidas de media tinta, habría que restringir al menos un tercio del día, desde las 21/22 horas hasta las 6 de la mañana, porque si hago algo muy corto, no cambia las cosas”.

En relación a los municipios de la Costa, resaltó que se calcula que casi medio millón de personas arribó a Mar del Plata y al respecto sostuvo que “es un número muy poderoso y tiene una impronta de gente joven”.

Orduna mencionó los rebrotes de casos de Covid-19 en varios países europeos, dijo que “Gran Bretaña comenzó una brutal estrategia de cierre” e insistió en que a nivel local “evidentemente tenemos que ir por el lado de las restricciones”.

Aunque admitió que el inicio de la vacunación “puede haber actuado de alivio para algunas personas”, afirmó que “la vacuna no es una bala mágica”.

“Para lograr la inmunidad de rebaño con la vacuna, hay que tener un 70% de población vacunada y para eso, falta mucho, significan 30 millones de argentinos”, describió.

El profesional admitió que con la vacunación “vamos a tener menos cantidad de personas susceptibles a los contagios, la calidad de la ola cambiará porque habrá menos casos graves con demanda de terapia intensiva”.

“En capital y AMBA también hay reuniones masivas, la Costanera es una casa quinta al aire libre, el domingo a la mañana amanece como un cementerio de botellas que muestran claramente la cantidad de gente que hubo, y eso es cadena de contagio todo el tiempo”, describió.