En el laboratorio Nro. 1, del Centro de Medicina Traslacional (CEMET) del Hospital El Cruce, un equipo de científicos trabaja sobre muestras de sangre de personas que padecen Covid-19, con el propósito de poder determinar la agresividad del virus, y así establecer el mejor tratamiento, para una favorable recuperación.

El director del proyecto es el doctor Ricardo Alfredo Dewey, científico argentino que se formó en la educación pública –en todos los niveles-; y que, en 2007, regresó al país, tras once años de investigar en Europa. Su vuelta fue gracias al plan Raíces que repatrió a más de 1.100 hombres y mujeres de la ciencia que, hasta entonces, se desempeñaban en el exterior.

“La idea es ayudar a los pacientes. Para ello, estamos buscando poder predecir o pronosticar, cuanto antes -es decir ni bien la persona se enferma- si se va a cursar una enfermedad grave, severa o moderada”, resume Dewey la labor del proyecto que encabeza.

A Dewey, investigador del CONICET y licenciado en Biología de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), lo acompañan Matías Preisegger y Pamela Vazquez. Pero también se deben incluir en la tarea a profesionales y técnicos de distintas áreas del Hospital y el CEMET.

Acerca de las instalaciones varelenses para el desarrollo de la investigación en marcha, Dewey las califica de “maravillosas”.

Argumenta que en el lugar “está todo”; y añade: “el laboratorio está muy bien equipado, pero lo más importante es la cercanía del Hospital; eso es impagable, invalorable. El Hospital al lado, los profesionales al lado, los médicos, los pacientes, el laboratorio central. Estamos muy contentos”. 

Por su parte, Preisegger -becario pos doctoral del CONICET y también egresado de la educación pública- por el mismo tema, cuenta: “es magnífico lo que hay acá; no dejamos de sorprendernos cada día. Para nosotros, es increíble. Este Hospital tiene cosas impresionantes”.

“No fue magia”

Alfredo Ricardo Dewey nació en La Plata y tiene 58 años de edad. Posee una descendencia inglesa que llegó a Argentina en la primera década del siglo XIX. Los estudios secundarios los hizo en el Colegio Nacional de la capital de la provincia de Buenos Aires. Y los universitarios, en la Facultad de Ciencias Naturales de la UNLP. En 1995, alcanzó el doctorado. Es investigador del CONICET y especialista en Biotecnología médica. En 1996, se fue del país –“para seguir investigando”-.

Se desempeñó en investigación en tumores cerebrales en Manchester y Londres; y, luego, en el norte de Alemania, en enfermedades de inmunodeficiencias primarias.

Once años  después, en 2007, volvió al país. “Fue cuando Argentina inició un plan de repatriación de científicos, con reconocimiento e inversiones para el trabajo”, recuerda.

“Que haya un ministerio de Ciencia y Tecnología, no es solamente simbólico: es importante. La ciencia es eje de Gobierno”, celebra Dewey, que traza un paralelismo: “por eso, es una pena que el ministerio de Salud haya bajado de categoría, a Secretaría” (entre 2018 y 2019).

Acerca del actual momento para la ciencia, Dewey manifiesta: “que estemos acá no fue magia, porque primero se respeta a los profesionales, con menos gente que se quiera ir, ya que si los desarrollos de argentinos se hacen afuera, seguimos perdiendo por la fuga de cerebros”. “Yo quiero hacer las cosas para mi país. Uno tiene que militar desde donde está”.

Por último, resume: “las cosas no se hacen de un día para el otro. Hay que plantar la semilla y esperar que el árbol crezca para que nos de sombra y frutos. El árbol venía creciendo, pero vino un genio jardinero, que se le ocurrió córtale las ramas. Entonces, ahora hay que esperar, invertir-regar. Este centro (por el CEMET), tiene un enorme potencial para hacer un montón de cosas, trabajando con un hospital modelo”.

“El CEMET fue inaugurado en 2015. Con el gobierno anterior, estuvo casi detenido los cuatro años. Y recién ahora hubo un concurso para reclutar investigadores para trabajar. Uno de los ganadores del concurso es el proyecto de mi equipo de investigación”, explica Dewey los antecedentes de la misión que comenzó, en julio pasado.