El suspendido juez de Garantías de Avellaneda, Luis Carzoglio, salió con los tapones de punta para denunciar operaciones mediáticas, presiones y hasta amenazas de muerte durante la era macrista.

Las declaraciones del magistrado giraron en torno a la presunta intención del propio Mauricio Macri para “meter preso a Pablo Moyano”.

“Afortunadamente la justicia se está poniendo de pie y está acompañando este proceso que tiene que terminar con todos los responsables de lo que pasó en su debido lugar”, dijo Carzoglio en declaraciones a Radio 10, en referencia al destape de la red de espionaje y entramado ilegal para perseguir opositores durante el anterior gobierno, del cual el juez dijo ser víctima.

En concreto, Carzoglio dijo haber sido interpelado en su momento por Fernando Di Pasquale y Sebastián Di Stéfano, ambos funcionarios de la AFI durante la era Cambiemos, quienes le informaron sobre la “obsesión” de Macri por “ver preso a Pablo Moyano”.

El juez dijo que, junto a Di Stéfano, “Fernando Di Pasquale me dice, sobre todo Di Pasquale, ‘estamos obsesionado con la detención de Pablo Moyano. El Presidente Macri lo quiere ver detenido. Dígame, Doctor, qué es lo quiere usted’, yo le dije ‘yo voy hablar con el Presidente porque este país no lo puede manejar solo’. Me dicen, ´no hay problema pero nosotros tenemos que tener a Pablo Moyano detenido’”.

A partir de allí, el juez dijo haber comenzado a recibir una serie de mensajes intimidatorios desde la “Mesa Judicial M”, con apuros y “aprietes” para avanzar con la operación. “Me dicen que estamos en contacto y me preguntan: ‘¿quiere que le mandemos una orden de detención? Les digo no hay problema, manden lo que ustedes entiendan y cuando venga el expediente voy evaluar los elementos de la causa y voy a resolver.

Se comunicó Di Stefano dos veces más por WhatsApp y después lo borré al contacto. Una vez me dijo: ‘¿Necesitas algo doctor?’ y la ultimas vez me dijo ‘¿Llegó la causa?’, le respondí que sí y resolví lo que entendí que era correcto”.

En tanto, Carzoglio afirmó que después vinieron “las amenazas de muerte, las opiniones de Lanata donde me dice que soy un impresentable, de Ventura que dice que no sabe quién tenía que estar preso antes, ‘si Moyano o Carzoglio’.

La presión diaria de Majul y Feinmann donde decía si yo tenía agallas como para detener a Moyano”, dijo y agregó: “Después llega el día de la resolución, donde empezamos con las amenazas de muerte, me desaparecen los dos celulares del baño público del Polo Judicial de Avellaneda, porque habíamos tenido una audiencia por el expediente de Moyano”.

El juez también se pronunció sobre la avanzada judicial contra el fiscal de Lomas de Zamora, Enrique Ferrari, por parte de Julio Conte Grand. “Es la guerra que estamos liberando en la justicia y yo estoy seguro de que va a llegar a buen término y la Republica va a salir fortalecida de todo esto”.

“Tuve un vacío por parte de la gente de la Justicia y cuando vuelva lo haré sin rencores, sin revancha. Yo si algo que comprendo que la actitud de las personas de Justicia es la lógica, ante un sistema que los ha aplastado durante año. Ya está”, agregó.