*Por Esteban Tancoff.

Hace varios años, siendo Congresal Nacional del PJ de la Provincia de Buenos Aires, me alejé de la acción política y gané el privilegio de reflexionar sobre el devenir político, más lejano y por momentos más intenso y diverso.

Por el momento el espacio comunicacional pareciera impulsar un dilema: O se vota la propuesta  kirchnerista con la promesa de no robar, o se vota la propuesta del  macrismo con la promesa  de no mentir. Esta alternativa es débil, mejor dicho el resultado del dilema será el de un gobierno débil, con poca autoridad y mirado de reojo, en momentos en que debe de estar más fuerte que nunca, sobre todo a la mirada del mundo.

También sabemos que sobrevuelan voluntades que impulsan otras opciones, todas ellas se amparan, (como los valencianos del siglo X, para responder al ataque de los árabes), ungiendo montado en un caballo sobre el frente de su ataque, el cadáver embalsamado del temido y honrado Cid Campeador ¿Es necesario aclarar la metáfora? 

Son muchos los que opinan en éste momento de crisis se debe construir un pacto de gobernabilidad ,  independientemente de los deseos de máximo protagonismo ,de los diversos  actores de la escena política, el mejor final para esta escena  está por escribirse y Roberto Lavagna, quien ya le ganó a Cristina Kirchner en Córdoba en el año 2007,   ha lanzado su argumento , que se expresa en una sola palabra: consenso, este concepto debería ser desarrollado , en su forma y contenido , con la participación de la mayor cantidad de expresiones de la vida ciudadana, trascendiendo los meros intereses electoralistas partidarios.             Su decisión de ir o no a las pasos probablemente sea porque evalúa la posibilidad  que el oficialismo intervenga en ellas promoviendo el voto del kirchnerismo al que estima puede vencer. La ventaja de Macri es que, con convicción o sin ella, ha hecho cierta autocrítica y confesado  sus errores, en tanto que Cristina Kirchner no ha podido o no ha querido hacer lo mismo, y por eso se ha convertido en contrincante más débil, (en derecho la confesión atenúa la pena). Y puede ser que en política también.Finalmente lo que los argentinos esperan es el restablecimiento de la autoridad, y todos sabemos que la autoridad no se hereda, sólo se heredan los bienes, necesitamos restituir el respeto mutuo porque sin este requisito el futuro es más incierto, la autoridad debe respetar los tres poderes,  las leyes están escritas  pueden ajironarse, pero no debemos olvidar que la legislación separada de la ejecución constituye una utopía, sin vinculo con el presente  y sin poder ejecutivo es simple administración o policía, solo el ejercicio pleno de la autoridad con las cualidades de : no mentir, no robar y no pelear sin causa justa, permitirán que un país inmensamente rico con un sector de la población inmensamente pobre cumpla con sus merecidos anhelos de mayor justicia…quizás haya algo de cierto en ese chiste esperanzador que dice…a la Argentina la han ensuciado...Roberto   Lavagna.