Carolina Cancio, docente especialista en neurociencia y columnista en el programa Bienestar y Otras Yerbas, afirmó que “el amor no comienza en el corazón”.
“El amor no comienza en el corazón. Comienza en el cerebro con los neurotransmisores que comenzamos a segregar cuando nos enamoramos”, explicó Cancio.
Y agregó: “Hay algunos que son los responsables de esta sensación de entusiasmo, de querer saber todo el tiempo de la otra persona, de mantenernos conectados con ella”.









