Cada 15 de agosto se celebra el Día Mundial de la Relajación, con el objetivo de concientizar sobre la importancia de desarrollar hábitos saludables y acercarse cada vez más al bienestar general. La profesional en la materia, Carolina Eliana Castelló, compartió con Notinor los ejes a tener en cuenta dentro de la cotidianidad, si queremos armonizar nuestras vidas.

Incorporar hábitos de relajación y desconexión para alivianar las consecuencias del estrés y ansiedad que pueden causar las responsabilidades de la vida cotidiana, muchas veces no es una tarea sencilla.

“No tengo tiempo para relajarme” o “no encuentro la forma de hacerlo dentro de mi rutina”, suelen ser las justificaciones que reciben a diario distintos profesionales en la temática, como lo es la profesora de Yoga, Carolina Eliana Castelló.

El tiempo siempre está, existe. El secreto gira en torno a cómo lo gestionamos y en encontrar la forma que a cada uno le sea cómodo y placentero. Pero ¿cómo lo logramos?

Carolina compartió distintos tips para facilitar la tarea ¡A tomar nota!

  • Poner la alarma entre 10 y 15 minutos antes de la hora en la que solemos levantarnos y estirar el cuerpo, tal como lo hacen los animalitos después de dormir una siesta. Estirar nos permite preparar el cuerpo y la mente para lo que será nuestro día. Despertar la mente es predisponernos a abrirnos, a  recibir el día con todo lo que tenga para ofrecernos. Estirarnos en la cama, de un costado o de otro, desperezarse es fundamental.
  • A la mañana, a la hora del desayuno o en el momento que se levanten para empezar el día, tratar de hacerlo en silencio. Es importante hacerlo sin imágenes de TV, radio y demás, para focalizarnos en el sabor, color y perfumes de los alimentos. Tomarnos el tiempo de masticar correctamente hace que también empecemos el día de una forma más pacífica.
  • Si tenemos una actividad, estudio, trabajo o lo que sea que implique estar muchas horas sentado, lo bueno es hacer ‘parates’ en el momento que sintamos que no podemos ya mantener la postura, que nos vamos derritiendo, que la espalda comienza a vencerse o nos empezamos a inclinar para adelante y a generar tensión en el cuello y lumbares.
  • Dentro de los ‘parates’ que mencionamos, lo mejor que podemos hacer es pararnos un poco, alargarnos haciendo un ángulo de 90° poniendo las manos a la altura del escritorio o mesa,  flexionando las rodillas y estirando. Mismo sentados en la silla, se puede cruzar un brazo hacia atrás como buscando el respaldo, haciendo torsiones y estirar a un lado y al otro. También, si se usa mucho la vista con las pantallas, hacer rotaciones de cuello que no impliquen que el peso de la cabeza esté completamente hacia adelante sino que sean rotaciones con control de la musculatura.
  • Tomarse el tiempo de hacer solo una cosa a la vez. Que la atención sea completa en lo que estamos haciendo. Elegir 5 minutos para un té o algo que nos guste, escuchar una canción, ver el atardecer, disfrutar algo pero que sea solo eso. Relajarnos significa estar completamente anclados en el presente.
  • Cuando terminemos el día y nos estamos yendo a dormir, podemos acostarnos cómodamente, cerrar los ojos y poner las manos a la altura del corazón para tratar de conectar con los latidos.  Lograremos conectarnos con nosotros mismos, con nuestros latidos. Estamos aquí, ahora, presentes. La frecuencia cardíaca hace que nosotros tengamos también esa inducción a la relajación.

Relajar el cuerpo y la mente como un conjunto

Tal como lo indica la profesional, “el cuerpo y la mente van de la mano. Si lo vamos a ver desde una perspectiva del cuerpo podemos decir que necesitamos que nuestro cerebro empiece a bajar su actividad para que el sistema nervioso acompañe y podamos relajar. Quiere decir, que desde el físico tenemos que activar este protocolo que es el que justamente se activa a través del sistema nervioso parasimpático, aquel que nos induce al estado de relajación  y el descanso”.

No existiría una relajación completa si no trabajamos ambas cuestiones por igual”, agregó, además de explicar que podamos complementar la vida cotidiana con el consumo de alimentos naturales que nos gusten y que potencien el relax, tal como son las hierbas relacionadas a la lavanda, tilo, valeriana, entre otras.

Lo más importante: la respiración y anclarnos en el presente

“Respirar correctamente nos permite activar el sistema nervioso, de forma que nos induzca a la relajación. Tratemos, en momento del día, de ser conscientes de nuestra respiración, para y observar lo que hacemos. Evitar hacerlo rápido o de forma agitada y probar respiraciones largas y profundas. Así, se expandirán los pulmones para luego eliminar todo el aire posible, en un tiempo de minutos equivalentes a lo que dura una canción”, explicó Carolina.

Es muy importante tomar consciencia de lo que lo que pretendemos a través de la relajación: cesar los remolinos de la mente, del cuerpo, aquietar un poco los sistemas, tanto físico como mental y anclarnos en el presente.

Fuente: Notinor.com