En el Día de las Personas con Discapacidad, Analía Romero propone dejar de preguntarnos cómo se puede disfrutar de la vida en esa situación. Por el contrario, invita a centrarnos en todo lo que sí puede, mediante un proceso de adaptación a la condición que a cada uno le tocó.
En 1992, la Asamblea General de Naciones Unidas proclamó el 3 de diciembre Día Internacional de las Personas con Discapacidad para fomentar una mayor integración en la sociedad de las personas con discapacidades. Con ese objetivo #BienestarYOtrasYerbas preparó una programación especial.
La columnista Analía Romero analizó que "muchas veces nos planteamos cómo puede disfrutar de la vida una persona con discapacidad. Siempre el no puede primero. Pero las personas no comprenden cuántas cosas sí se pueden hacer, readaptando nuestra vida a lo que nos ha tocado. Por ejemplo para qué una persona con discapacidad visual va a hacer turismo si no puede ver el paisaje. No se comprende a veces cuánto sí se puede disfrutar con los otros sentidos".
En ese sentido señaló que "algunas discapacidades motrices deben tener las condiciones para acceder a ciertos lugares, pero más allá de eso todo es disfrutable de otra manera".
Relató que "muchas veces las personas llegan a un lugar, lo miran, sacan una foto para las redes sociales y se van. Y no escucharon los pájaros, o no olieron el olor a retama, o a pasto cortado, no sintieron la diferencia del aire, cómo va cambiando a medida que subimos la montaña. Eso se siente en la cara, en la piel, aunque uno no vea".
Analía vive en El Bolsón. Tiene una discapacidad visual, y sin embargo ayer fue a correr a la montaña en compañía de un "guía visual". "Son personas voluntarias que corren con nosotros, vamos agarrados a una soga, son como nuestros ojos", explicó.









