El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof se reunió en las últimas horas con los Jefes Comunales del Conurbano y adelantó que la cuarentena va a ser segmentada y dinámica por regiones, por grupos etarios, por actividades, pero primero hay que consensuarlo con los intendentes.

Los jefes comunales  le pidieron el gobernador fondos para poder afrontar el pago de sueldos de abril. Argumentaron que la restricción absoluta de las actividades generó el freno de la economía y, por lo tanto, hay imposibilidad de generar ingresos para millones de ciudadanos. En paralelo, los municipios también dejaron de percibir ingresos de racaudación.

En algunas localidades los ingresos cayeron entre un 60 y un 70%. En caída abrupta complicó a los jefes comunales para afrontar los gastos corrientes.

Necesitan fondos para pagar sueldos e insumos, y para destinar al mantenimiento de los centros de salud locales.Además, todos temen que el virus COVID-19 penetre en los barrios más carenciados y que el contagio se multiplique debido al aislamiento más laxo que están cumpliendo, que los sistemas de salud municipales se desborden y que, en consecuencia, afecte al sistema sanitario bonaerense. Si eso ocurriera podría haber un pico de casos y la curva de contagiados crecería.

Para evitar que sea así, los intendentes entienden que la restricción impuesta desde la Quinta de Olivos no debe moverse ni una coma. Al menos, hasta el 27 de abril, fecha en la que finalizaría este tercer tramo del aislamiento.

El gobernador aclaró que «no va a haber flexibilización de la cuarentena» pero será «focalizada y segmentada», aunque antes será consensuado con los jefes comunales.

Habrá «una cuarentena focalizada, no va a haber flexibilización. Va a ser segmentada y dinámica por regiones, por grupos etarios, por actividades, pero primero hay que consensuarlo con los intendentes, porque ellos van a estar a cargo del control y cumplimiento», enfatizó.

El mandatario destacó que «los intendentes son el brazo ejecutor, casa por casa, de las políticas provinciales y muchas de las políticas nacionales», se informó en un comunicado.

Asimismo, junto con el intendente de Hurlingham, Juan Zabaleta, y el ministro de Obras Públicas de la Nación, Gabriel Katopodis, recorrió obras del Hospital Modular de Emergencia (HME) que se construye en ese partido del noroeste del conurbano.

«Ganamos un tiempo providencial con la cuarentena que nos permitió hacer cosas como estas. El sistema de salud venía con mucho deterioro y hoy estamos ampliando la capacidad de atención preparándonos para el momento en que los contagios proliferen. Esperamos que cuando llegue el pico de la pandemia todo esto que estamos haciendo salve vidas», remarcó Kicillof durante la recorrida.

Por su parte, Zabaleta dijo  que «es un complejo hospitalario importante que nos permite estar preparados para cuando llegue el pico de contagios.

La cuarentena está funcionando y le pedimos a la población que se quede en sus casas, nosotros estamos trabajando, hay un Estado presente».
Tras la recorrida, de la que también participó el director ejecutivo del Hospital Nacional Posadas, Alberto Maceira, cerca de las 12 de este Domingo de Pascuas el gobernador participó de un encuentro con intendentes en dependencias de esa municipalidad.

«Se hizo un análisis de la situación general; de la necesidad de continuar con el aislamiento social sin cambios, de reforzar las políticas de seguridad y social reforzando la entrega de alimentos y de cuidar los resultados obtenidos hasta ahora», explicó Zabaleta.

«Tuvimos una reunión muy importante con el Gobernador y un grupo de intendentes de la primera y tercera sección electoral», detalló el intendente de Esteban Echeverría y vicepresidente del PJ bonaerense, Fernando Gray.

Desde los municipios «proponemos ser más restrictivos con el control de la cuarentena e inclusive analizar algunas medidas adicionales como el uso del tapa bocas», dijo Gray tras el encuentro, que finalizó poco después de las 14.

Por su parte, la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, señaló que la reunión sirvió para «seguir coordinando acciones entre los municipios y la provincia de Buenos Aires. Kicillof escuchó las distintas propuestas y planteos de los intendentes para que en el transcurso de la semana se pueda diagramar cómo va a ser esta segunda etapa del aislamiento preventivo y obligatorio en el territorio bonaerense».

Añadió que «la meta de estas reuniones es la de evaluar e intensificar las acciones del municipio para sostener el aislamiento».
A la reunión con los intendentes Kicillof sumó al jefe de Gabinete bonaerense, Carlos Bianco, y al secretario general de la Gobernación, Federico Thea.

Por el lado de los intendentes, además de Zabaleta, Gray y Mendoza, estuvieron Fernando Espinoza (La Matanza), Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Juan Andreotti (San Fernando), Mario Secco (Ensenada), Ariel Sujarchuk (Escobar) y Gustavo Menéndez (Merlo, además presidente del PJ bonaerense).

Sobre el aislamiento social obligatorio Kicillof reconoció que «para quienes viven en condiciones de hacinamiento muchas veces es más peligroso permanecer en pequeñas viviendas que hacerlo incluyendo la vereda», haciendo referencia a la modalidad de aislamiento comunitario.

Aunque advirtió que para poder llevarlo adelante «hay que tomar recaudos de desinfección de los espacios públicos y hay que impulsar medidas pedagógicas y de difusión», resaltó que están «trabajando en los protocolos y costumbres que den más seguridad sanitaria».

El nuevo Hospital Modular de Hurlingham está en la localidad de Villa Tesei, en el terreno donde funciona el Hospital «Papa Francisco», y es uno de los 12 que el Gobierno nacional dispuso en todo el país para afrontar la emergencia sanitaria.

Este centro de salud contará con 24 camas de terapia intensiva de alta complejidad y 52 camas de internación equipadas con oxígeno y el Hospital Posadas será su institución de referencia.