Dos escuelas primarias públicas de los barrios San Jorge y Pico de Oro, recibieron nuevas sillas y pupitres, fundamentales para cuando los chicos regresen a las aulas.

La secretaria de Educación municipal, Andrea Digiobani, presente en las escuelas Nº 27 y Nº 41, expresó: “se realizó gracias a la decisión del intendente Andrés Watson, porque este gobierno sí piensa en los alumnos. Hubo cuatro años de desidia donde no se recibió nada”.

Asimismo, la funcionaria, resaltó que “trabajando de manera articulada con los tres estamentos gubernamentales, se llegan a lograr estas acciones organizadas, en pos de la educación”.

Durante la jornada, cada institución educativa recibió 60 sillas y 30 pupitres, para abastecer a dos aulas.

Por su parte, la presidenta del Consejo Escolar, Claudia Allerbón, anunció que “vamos a seguir entregando -artículos mobiliarios- durante todo el año. Ya lo hemos hecho con jardines de infantes y escuelas secundarias, ahora es el turno de las primarias”.

Además, Allerbón aseveró: “Andrés Watson solicitó que la calidad de los materiales sea excelente”.

La vicedirectora de la E.P Nº27 de San Jorge, Elizabeth Mendoza, contenta por el abastecimiento de los materiales educativos, recordó: “Desde el año pasado que tenemos cambios -positivos- en la escuela. Arreglaron el techo, las luminarias y los baños”. Estos muebles son el broche de oro para las aulas, que crecieron y mejoraron día a día a nivel edilicio.

Por último, Sandra, directora de la escuela Nº 41 del barrio Pico de Oro, subrayó: “Era muy necesario, porque cada vez tenemos más matrícula. Estoy muy feliz, agradecida al Consejo Escolar y al Intendente que nos acompaña día a día”.

Educación virtual y correcciones en papel

Adicionalmente, Sandra comentó sobre una metodología que implementan desde que se anunciaron las medidas más restrictivas: “Para que los nenes sientan el afecto, a través de las notas escritas, armamos un sistema donde tienen clases por videollamadas. Allí, se brindan las tareas a realizar, las hacen en sus cuadernos y los alcanzan al colegio. Luego, los docentes lo corrigen y colocan la nota estímulo -que los chicos tanto esperan- y después lo pasan a retirar”.

De esta manera, “aquellos niños que no tienen conexión virtual, tienen la posibilidad de continuar conectados”, concluyó.