Luego de suspenderlas al iniciarse la gestión actual, Nación trasladó a los gobiernos provinciales la ejecución de algunas obras de infraestructura. El presidente de la Cámara de la Construcción se preguntó "si las provincias tienen fondeo" para afrontarlas.

Tras la interrupción dispuesta apenas asumido, el Gobierno comenzó ahora un proceso de traspaso de algunas obras públicas de la Nación a las provincias, con el objetivo de terminarlas. Y en ese sentido, los gobernadores del centro del país coincidieron en que la infraestructura es fundamental para el desarrollo de la economía.

“Para el desarrollo se necesita infraestructura y obra pública. La infraestructura es una parte central del desarrollo, es lo que nos permite ser productivos en un lugar y ganar competitividad”, explicó el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, al tiempo que recordó que sin infraestructura no se pueden explotar los recursos que se poseen. Lo hizo en el marco de la convención anual de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), que se realizó en el predio de La Rural.

Del panel, “Infraestructura y Empleo, el rol de las provincias”, también participaron los gobernadores de Entre Ríos, Rogelio Frigerio; de Santa Fe, Maximiliano Pullaro; y de Mendoza, Alfredo Cornejo.

“La caída del PBI es del 5,1% para todos los argentinos. En esa caída del PBI, ustedes son los más perjudicados, cayeron un 19,7%. Se merecen ser reivindicados como empresarios que van para adelante”, aseguró el mandatario cordobés.

Transferencia de obras a las provincias

El Gobierno nacional está transfiriendo obras públicas a las provincias, para que éstas puedan concluirlas. Este martes, Pullaro y los gobernadores de San Juan, Marcelo Orrego, y de San Luis Claudio Poggi, firmaron el traspaso de algunas de ellas. Incluso, antes de que finalice el panel, el mandatario santafesino se retiró, debido al compromiso que tenía con Nación.

"Nosotros en Córdoba no paramos la obra pública, hemos continuado con el plan de obra pública, no al ritmo que queríamos, pero lo hemos continuado. Hemos firmado un convenio, en el cual algunos de los gobernadores le estamos dando una mano a la Nación. Es la primera vez que los gobernadores vamos a la Nación y decimos: ‘Te falta plata para terminar la obra, pasánosla a nosotros que las vamos a terminar’”, explicó Llaryora.

Sobre este punto en particular, el presidente de la CAMARCO, Gustavo Weiss, destacó el traspaso de obras, pero se preguntó "si las provincias tienen fondeo" para afrontarlas.

El peor año de la construcción

A su turno, el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, resaltó que “este es el año más difícil para el sector de la construcción”, lo cual se refleja en la caída de puestos de trabajo. “Casi la mitad del crecimiento de la desocupación, de 5,5% a 7,7%, corresponde a la caída de puestos de trabajo en la construcción”, aseguró.

Weiss ya había señalado algo similar previamente. Incluso, comparó la caída actual del sector con la del 2001, pero recordó que la actividad no era tan prominente, lo cual hace a la actual caída más compleja, ya que los empresarios venían con créditos y compras de materiales para el sector.

A su turno, el mendocino Cornejo resaltó que el Estado “no puede estar afuera de la obra pública", ya que es necesario generar infraestructura "que agregue valor a nuestras economías”. Y destacó un fondo que se armó en su provincia con $1.023 millones y que "prioriza obras de energía, agua, caminos y trenes".

Pullaro señaló que, a pesar de que pudieron retomar obras con "recursos propios y con organismos internacionales", hay “obras viales que solo puede hacer el Estado”. A modo de ejemplo mencionó al desarrollo del complejo inter portuario, que debería realizarse para mejorar los accesos a los puertos de la ciudad de Rosario. “Vamos a invertir 50 millones de dólares para mejorar los caminos que llevan al puerto. En este tiempo retomamos muchas obras que habían sido desactivadas por la gestión anterior".

Para la recomposición del sector, el dirigente entrerriano de Juntos por el Cambio señaló la necesidad de crear mecanismos de financiación nuevos, que sean efectivos para dinamizar la obra pública, como los público-privados.

“Los privados pueden financiar obras y lo vemos en otras partes del mundo, pero son las menos. Ojalá en adelante podamos tener más financiamiento del sector privado. Pero, si no podemos hablar de obras público-privadas, tenemos que ir a buscar financiamiento internacional”, sostuvo Frigerio, que pidió desmitificar la toma de deuda para el financiamiento de obras.

Fuente: Ambito