Todos nos preguntamos: ¿Los hospitales bonaerenses están en condiciones de afrontar una situación límite por un avance desenfrenado del coronavirus?. No lo sabemos con certeza, porque no hay una radiografía oficial de cómo está actualmente el sistema. Pero se hace necesario ponerse delante del problema, para evitar una situación exponencial.

En esa dirección, el gobierno de Axel Kicillof informó en las últimas horas que agregará 200 camas nuevas de terapia intensiva e incorporará unos 1.800 trabajadores de la salud para hacer frente al avance del virus en la provincia de Buenos Aires.

El que llevó la voz cantante con esta acción, fue el ministro de Salud, Daniel Gollan, quien convocó a los secretarios de salud de los 135 municipios y les informó que “la consigna es aplanar la curva”. El funcionario consideró vital el nivel de atención primaria y por ese motivo pidió generar un comité de crisis en cada municipio y establecer una línea directa de contacto con la cartera de Salud.

Desde Salud informaron además que se incrementarán los insumos sanitarios. Este año se adelantará y extenderá el período de las becas ‘IRAB’, dispuesta todos los inviernos, para reforzar el personal sanitario frente a las infecciones respiratorias. Además, se sumarán recursos para el SAME.

También, a  nivel gabinete provincial, se dispuso que una vez por semana los ministros de las distintas áreas de gobierno para estar notificados sobre el avance de esta enfermedad y actualizados con los protocolos sanitarios dispuestos.

ALERTA DE LOS GREMIOS DE LA SALUD

Mientras tanto, los gremios de la salud alertaron hace unos días que el sistema bonaerense está virtualmente colapsado y hay graves carencias. Ya el panorama era grave de por sí, frente a la cantidad de habitantes que recurren a nosocomios y salitas de primeros auxilios, por haber quedado fuera de sistema ante la falta de trabajo y la pérdida de una obra social. Y ahora encima al dengue, se le suma a este virus desconocido que pone en vilo al país.

Si bien es cierto que el gobernador decretó la emergencia sanitaria y ordenó distribuir mayores recursos, los especialistas creen que hay que poner la lupa urgente en los hospitales bonaerenses, ya que el 75% presentan un estado edilicio de marcado deterioro que viene de años. Una de las carencias más graves es la falta de camas. También se necesitan más profesionales para reforzar las dotaciones y que no falten insumos básicos. Es lo que denuncia por estas horas el frente gremial. 

Los profesionales de la salud nucleados en la CICOP salieron hace días con los tapones de punta contra el gobernador Axel Kicillof, luego que decretara habilitar licencias para estatales por contacto con Coronavirus. “Son medidas efectistas, puro show, lo que necesitamos es prevenir en serio”, lanzó el titular de la organización, Guillermo Pacagnini.  Y agregó que “la salud de los trabajadores y de la población está en riesgo, no solo por el coronavirus, sino sarampión, dengue y otras enfermedades emergentes. Sin presupuesto, sin insumos, sin personal suficiente, la provincia no está preparada para eventuales epidemias”, remarcó el dirigente.

EL CONURBANO ES EL FOCO MAS PREOCUPANTE

Hoy estamos frente a una pandemia y en un proceso de contingencia, donde los hospitales deben ser acondicionados de manera urgente. Es necesario capacitar al personal y dotarlos de equipos especiales e insumos básicos para dar la pelea contra el virus.

Sería bueno que el gobierno bonaerense dé un completo informe de cuántas camas se dispone hoy y en que condiciones está el sistema para hacer frente a una eventual escalada del virus, sobre todo porque Kicillof denunció al asumir que heredó “abandono y tierra arrasada” de la gestión anterior.No se le puede pedir al gobernador magia en cien días de gobierno, pero sí que no pierda de vista y mande la ayuda necesaria. Esto es vital, frente a los niveles de pobreza del conurbano y la precariedad en que viven miles de hogares, sin las más elementales normas de higiene.

Son personas que además conviven en casas de chapa y madera, con pisos de tierra, sin agua potable, ni cloacas. Este escenario es a todas luces, un caldo de cultivo para el avance de virus de todo tipo. Por lo tanto, se requiere de manera urgente del armado de una amplia red de contención, donde los intendentes deben jugar un rol preponderante para asistir a los sectores indigentes y ponerlos a resguardo de las amenazas.

También deben tomarse precauciones para prevenir el contagio en los comedores comunitarios y los merenderos, a los que acuden miles de personas y comparten mesas y vajilla, casi codo a codo. La presencia de un solo infectado allí, sería dramático y altamente multiplicador.

Hay que poner además el foco en las cárceles. En pleno contexto de emergencia, la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) formalizó su demanda ante el ministerio de Salud bonaerense, a cargo de Daniel Gollán. “Las condiciones inhumanas de detención, el hacinamiento, los déficits de atención a la salud y la falta de elementos de higienes en cárceles, comisarías, alcaidías, neuropsiquiátricos y centros cerrados deja a las personas detenidas en una situación de especial riesgo frente al contagio de enfermedades virales”, manifestaron.

TOMAN PRECAUCIONES EN LA VEREDA PORTEÑA

También sería interesante que la Provincia y el Gobierno de la Ciudad coordinen acciones, para el caso de que llegasen a desbordar los hospitales de ambas orillas.

Los hospitales porteños cuentan con 6981 camas de internación en todo el sistema. Allí toman las muestras de los pacientes con síntomas asimilables a los del Cornavirus y se envían al Malbrán para que las procese. El resultado determinará si permanecen internados o no.

La llegada del invierno es otro de los factores que podrían modificar la curva de pacientes positivos en la Argentina, que hasta ahora están en niveles bajos. En el gobierno porteño apuestan a tener controlada la epidemia antes del cambio de estación: las enfermedades respiratorias aumentan durante el invierno.

Desde el gobierno porteño anunciaron que agregaran 100 camas para terapia intensiva. En personas mayores o con otras patologías puede tener un desarrollo más grave y causar problemas que requieran asistencia respiratoria.

La cantidad de respiradores disponibles es uno de los puntos flojos del sistema hospitalario porteño. Horacio Rodríguez Larreta anunció que la Ciudad había adelantado las compras planificadas para 2020 y había adquirido una “primera tanda de 80 respiradores y 80 monitores” para atender a los pacientes.  

LA PROVINCIA REQUIERE DE AUXILIO FINANCIERO

Por el estado de endeudamiento y la precariedad de la caja del Estado bonaerense, es vital que la Nación auxilie con partidas especiales al gobernador Kicillof. Debe ser cuanto antes, para blindar al conurbano de los peligros. Si crece el dengue y se le suma el coronavirus, la ecuación numérica podría ser catastrófica.

Hoy el mundo está en alerta máxima luchando contra esta crisis de salud global, de consecuencias multidimensionales y aún impredecibles. El panorama en cuanto a la expansión futura de la pandemia y sus efectos directos e indirectos es aún incierto.

Recién ahora la Casa Rosada parece haber tomado nota de la gravedad de la instancia que se vive. Después de la cadena nacional del Presidente, se observa más coordinación, frente al sálvese quien pueda que pareció leerse del primer momento. No hay que olvidar, que en principio se subestimó la llegada del coronavirus.

El propio ministro Ginés González García, mostró bajos reflejos cuando aconsejó a la población que debíamos tenerle más respeto al dengue. Falló la comunicación de ese ministerio y ello quedó en evidencia con el nombramiento en las últimas horas de un nuevo vocero. Se trata del platense Fernando Coradazzi, quien años atrás manejó la prensa del ex jefe de Gabinete, Aníbal Fernández.

También para afinar la puntería, se ha hecho cargo del frente informativo, la viceministro Carla Vizzotti.¿Está virtualmente intervenida la cartera de Ginés para evitar nuevos dislates?. Es la sensación que se advierte. También es importante que el gobierno ponga cuanto en marcha el aparato de vacunación contra la gripe para prevenir a los más viejos.

LAS PERDIDAS SON CATASTROFICAS

Pero la pandemia mundial y la dramática realidad italiana, meten miedo. A tal punto, que la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, advirtió que, si no se toman medidas a tiempo ante los perjuicios económicos que está causando el coronavirus, podría sobrevenir una gran crisis financiera similar a la de 2008 que se desató de manera directa debido al colapso de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos. 

Ahora lo que se pronostica como efectos colaterales,  es una clara disminución del crecimiento económico, y se habla de hasta una gran recesión mundial. 

La ya declarada pandemia, ocasionaría pérdidas en la economía mundial por unos 55 mil millones de dólares, de acuerdo con las primeras estimaciones de Naciones Unidas y un crecimiento mucho menor en PBI internacional.

La Argentina y los negocios del sector privado no van a quedar blindados a ese efecto devastador. Una economía local que ya venía dando señales naranjas y que necesitará inversiones extranjeras, desembolsos que ahora se volverán más esquivos que hace tan sólo 15 días atrás.

Este nuevo escenario, veloz y vertiginoso, se sumó al desafío de hacer crecer la economía que en 2019 cayó 3,5%. Si bien es cierto que es muy delicado el panorama que se observa, el escenario de alguna manera le sirve al gobierno para instalar agenda, ya que estaba encerrado en la inacción, básicamente por la falta de recursos. Es la primera vez que un gobierno peronista no tiene que repartir. 

UN ENEMIGO QUE NO TIENE ROSTRO

Ahora, los fantasmas que deambulan por el territorio, hacen crujir los cimientos de la Casa Rosada, donde dos veces por día, a la mañana y a la noche, altos funcionarios mantienen videoconferencias con referentes de las principales potencias del mundo para discutir el impacto económico del coronavirus y, sobre todo, las medidas a tomar a futuro en medio de un contexto que todos los participantes definen como “muy preocupante”.

Además de la crisis local, un contexto de caída de la demanda global requerirá adaptar la macroeconomía. En el Gobierno analizan al segundo la incertidumbre que el coronavirus puede impactar en las inversiones en Vaca Muerta. Los especialistas sostienen que todo el mundo vive en incertidumbre. “Hoy no hay certezas, vamos día a día.

Primero está el tema de salud, los recursos para el ministerio”, aseguran los funcionarios. Esta semana el Gobierno anunció una partida presupuestaria extra de $1.700 millones por el brote de coronavirus. Todo parece poco, mientras la muerte avanza en el mundo. Los consejos de ayer para prevenirse, son superados día a día por otros. Todo tiene que ver con que no se le conoce el rostro al enemigo. Lo más inquietante, es que en cualquier momento puede tocar timbre por aquí. 

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la UNLP y analista político. Para consultar su blogs, dirigirse al sitio: Jorge Joury De Tapas.