Los bolsillos gastados, los tarifazos y las marchas y contra marchas del Gobierno, han provocado que siete de cada diez argentinos consideren que Mauricio Macri no cumple nada o cumple muy poco las promesas electorales que hizo en campaña. También siete de cada diez ciudadanos califican como negativa la situación económica del país y el 60% considera que ya no se le puede echar la al gobierno anterior por "la pesada herencia". Tal vez estas cuestiones expliquen que al cumplirse un año de gobierno la aprobación del Presidente cayó 13 puntos si se la compara con la que tenía el 10 de diciembre del año anterior.
La principal fortaleza de Macri está en las expectativas, Es decir, la existencia de una proporción de ciudadanos que piensa que las cosas van a mejorar, que hay que tener paciencia. No obstante, esa expectativa está en descenso y se llega a un fin de año de malhumor social, con una franja mayoritaria muy preocupada, enorme incertidumbre y sectores en los que aparece nítida la bronca. Estas conclusiones, forman parte de un informe del Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), la consultora que dirige el sociólogo Roberto Bacman, sonbre 1.200 casos entrevistados en todo el país.





