El divulgador científico Esteban tablón habló de los avances de la big data, la inteligencia artificial y cómo estas tecnologías pueden ser herramientas para predecir y prevenir delitos. ¿Es posible una policía predictiva?

El especialista afirmó que “lo que ha crecido exponencialmente y no para de crecer, es la capacidad de almacenamiento de datos. A esto se suma la velocidad del proceso y la calidad de la nube”.

Está todo en formato digital. El big data, que es la tecnología que precede a la inteligencia artifical (IA),  tiene todo ordenado y accesible”, afirma Tablón. La alta capacidad de procesar datos, sumada a la accesibilidad de los hardwares “permite que el cruce de datos y algoritmos sea cada vez más posible”.

Y agregó que esto “permite generar patrones de conducta que tienden primero a lo estadístico y luego, preocupantemente o no, a lo individual”.

El reconocido especialista afirma que “antes había una predicción a niveles de censo. Por ejemplo, en un supermercado se podría decir que de cada 100 personas iban a ser 30 las que comprarían la oferta. Ahora se sabe a quién se lo van a vender.”

Consultado sobre la posibilidad de error de esta tecnología, Tablón destacó que “es bastante bajo”. Y agregó que “está compensada por el concepto de actuar preventivamente. Esto va a permitir que se vigile a una persona o algún ámbito, porque los algoritmos indican que hay una zona de peligro”

Tablón es determinante: “detrás de esta tecnología hay una decisión humana; si se predice un delito, la decisión va a ser humana y la actuación es humana”.

En este sentido, “el gran error que podrían cometer hasta los ejércitos más importantes del mundo es colocar una ametralladora controlada por IA y que ese aparato decida cuándo dispara”. Reafirma que detrás de todo este mecanismo “no hay robot, sólo es información que actualmente es a proporciones increíbles” y no es más ni menos que a lo que “se llamó siempre inteligencia”. Y esto permite a la policía lo que tendría que haber hecho siempre, “inteligencia para prevenir delitos”.

Respecto al límite entre los beneficios de la IA y las Apps se preguntó “si el espacio es público, ¿quién tendría que monitorearlo?” . Y lamentó que “hay un planteo, yo no diría perverso, pero sí que es peligroso. Por ejemplo “Uber me salva de los embotellamientos de tránsito, pero esto implica que la app sepa las ubicaciones de todos nosotros”. Y finalizó diciendo, “hay una decisión difícil acá, que es personal. Las apps te mejoran la vida, sí.” La pregunta siguiente sería, ¿a qué costo?”.

ESCUCHÁ LA NOTA COMPLETA ACÁ